martes, 7 de julio de 2009

LAS ACCIONES Y EL PODER DE DECISIÓN EN LA SOCIEDAD


Una acción confiere a su titular el derecho de voto en la Junta de Accionistas donde se nombran los administradores o al consejo de administración, además de adoptarse todas las decisiones trascendentales para el buen devenir de la sociedad. De esta forma, el accionista que posea la mayoría de acciones de la empresa tendrá mayor poder de decisión dentro de la misma y por tanto el control de la empresa.
Los estatutos de las sociedades pueden establecer límites en cuando a la cantidad de acciones poseídas por un solo accionista, limitando así que este controle la sociedad. En caso contrario, el accionista que posea más del cincuenta por ciento de las acciones, tendrá la mayoría absoluta de las mismas y por tanto el control absoluto de la sociedad.

Para eliminar la posibilidad de que un solo accionista pueda detentar la mayoría absoluta y controlar de manera individual la empresa, existen reglas en algunos ordenamientos que limitan el poder del accionista rompiendo la normal general de que cada acción es equivalente al voto:

1. Que la acción se emita sin derecho a voto, es decir, con plenos derechos económicos pero no políticos.

2. Que se limite el número máximo de votos por accionista.

3. Que se establezcan mayorías cualificadas para las decisiones importantes en el devenir de la sociedad como por ejemplo en los casos de liquidación de la sociedad, de ampliaciones de capital, de fusiones y/o adquisiciones, etc.