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miércoles, 18 de marzo de 2009

¿ACCIONES O FUTUROS? THAT' S THE QUESTION ( I )

Existe la convicción de que, los traders, en un primer acercamiento a los mercados de valores, comienzan su andadura invirtiendo en acciones y, que, tan solo, una minoría, los más osados, y tras un tiempo prudencial, se atreven a invertir en el mercado de futuros. Con este pequeño post intentaremos, en la medida de lo posible, aclarar las diferencias principales entre acciones y futuros y la ventajas e inconvenientes de ambos.

Las acciones nos permiten adoptar posiciones alcistas, es decir compradas. Si deseamos adoptar una posición bajista utilizando acciones, deberemos acudir al crédito al mercado, con las limitaciones propias del mismo, a saber, no todas las acciones pueden adquirirse con crédito al mercado, estando asimismo limitada temporalmente la inversión y, además, deberemos abonar unos intereses por el crèdito.

Los futuros, en cambio, nos permiten adoptar posiciones tanto alcistas como bajistas, es decir, tanto comprar como vender, aprovechando también para obtener beneficio cuando la bolsa baja, como en el momento presente.

Con las acciones no tenemos posibilidad de aprovechar la ventajas del apalancamiento financiero, sino que tendremos que inmovilizar todo el capital invertido.

Con los futuros si tenemos la posibilidad de aprovechar las ventajas que ofrece el apalancamiento financiero, inmovilizando tan solo una parte del capital real invertido.


Las acciones, normalmente, no se utilizan como producto de cobertura de carteras, ocurriendo que, por el contrario, los futuros son bastante utilizados para cubrir carteras de acciones, aminorando el riesgo global de la inversión.


En ambos productos, acciones y futuros, se puede invertir mediante sistemas de trading con enorme eficacia en cuanto a sus resultados.

En una segunda entrega seguiremos analizando las ventajas y desventajas de acciones y futuros financieros.

Sistemas de trading futuros y acciones

jueves, 12 de marzo de 2009

PRODUCTOS PARA EL TRADING. LOS DERIVADOS: COMO GANAR CUANDO LA BOLSA BAJA. LAS OPCIONES (VII).

Se denomina opción u opción de compra al contrato que da a su comprador el derecho, pero no la obligación, a comprar o vender valores, cuyo activo subyacente puede constituirlo acciones, índices bursátiles, etc., a un precio predeterminado en el momento de la formalización del contrato y hasta una fecha concreta de vencimiento. En todo caso, el comprador de la opción no está obligado a comprar el activo subyacente, mientras que el vendedor de la opción si lo estará si aquél decide ejercitar su derecho de opción. La pérdida del comprador de la opción estará limitada a la pérdida de la prima pagada por dicha opción. El vendedor cobrará la prima pero, en cambio, asumirá el riesgo de soportar pérdidas sin límite.

Se denomina prima al precio que paga al comprador por la opción de compra.

Existen dos tipos de opciones: la denominadas call y las denominadas put.

Las opciones call son opciones de compra en las que asume el comprador de la call el derecho a la compra del activo subyacente y el vendedor, la obligación de vendérselo. El comprador de una opción call la adquiere esperando que el precio del activo subyacente suba en el mercado. Una vez vencida la opción, si el precio del subyacente ha subido, ejercerá la opción adquiriendo dicho subyacente y obteniendo la diferencia entre el precio que tenía en el momento de la formalización del contrato y del precio del vencimiento. En caso contrario, preferirá, posiblemente, no ejercer la opción de compra, perdiendo, en este supuesto, la prima pagada al vendedor.

En el caso de las opciones denominadas put u opciones de venta, el comprador de la opción tiene el derecho de vender –pero no la obligación- el activo subyacente al precio fijado en el contrato y, evidentemente, una vez llegado el vencimiento de la opción. La opción put o de venta es contratada por el comprador cuando cree que el mercado tomará la senda bajista. Por ello, las opciones también son productos derivados que pueden utilizarse por los inversores en momentos en los que los mercados bursátiles se hallan, como en el momento presente, con una clara tendencia a la baja.

La volatilidad del activo subyacente sobre el que se toma la opción es uno de los principales parámetros que actúa sobre el valor de la opción, a saber, a mayor volatilidad, mayor valor de la opción, sea cual sea su tipo. Otro importante parámetro para valorar la opción es el plazo del vencimiento de la misma. A mayor plazo para el vencimiento de la opción, mayor será su valor, es decir, conforme se acerca el plazo de vencimiento, la opción irá perdiendo su valor. También afectarán al valor de la opción los tipos de interés (su subida provoca una disminución del precio de la Put y su bajada provoca el aumento del precio de la Call) y el reparto de los dividendos (en las opciones cuyos activos subyacentes son acciones).

Podemos hacer también una clasificación de las opciones según la situación en las mismas se encuentren, a saber:

Opciones in the Money, que son las proporcionan un beneficio al comprador en el momento de la ejecución de la opción, ya que el activo subyacente tiene más valor en el momento del vencimiento que el fijado en el contrato de opción, en caso de las call o menos valor, en caso de opciones put.

Opciones at the Money, que son las que prácticamente no proporcionan ni beneficio ni pérdida al comprador al ejecutar la opción ya que el activo subyacente tiene el mismo valor en el momento del vencimiento que el fijado en el contrato de opción, tanto en caso de las call o en las opciones put.

Opciones out of the Money, que son las que no se ejecutarán por el comprador porque el comprador incurriría en pérdidas ya que el activo subyacente tiene menos valor en el momento del vencimiento que el fijado en el contrato de opción, en caso de las call o más valor, en caso de opciones put.

En España se pueden negociar opciones sobre las principales acciones del Ibex35 y sobre el futuro del Mini Ibex . El vencimiento, en el mercado español coincide con los terceros viernes de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.

Las opciones son productos derivados que pueden utilizarse por los inversores tanto para especular como para crear productos de cobertura de carteras.



jueves, 12 de febrero de 2009

LOS FUTUROS FINANCIEROS: EL ROLL OVER

Podemos definir el futuro financiero como un contrato o acuerdo vinculante entre dos partes, a saber, comprador y vendedor, por el que ambos se comprometen a intercambiar un activo, físico o financiero, por un precio determinado y en una fecha futura preestablecida.
Como consecuencia del efecto apalancamiento de los futuros financieros, el trader no deberá hacer entrega, en el momento de la compra, del precio total del contrato sino tan solo de una pequeña parte del precio denominada garantía.
El vencimiento del contrato de futuros, al contrario que ocurre con las acciones -que no vencen- plantea un problema al trader o comprador, a saber, que llegada la fecha del vencimiento tendría que desembolsar el precio total fijado en el contrato. En los supuestos de activos financieros y cuando el objeto del contrato de futuros sea un índice bursátil, el trader debería desembolsar el precio total de la parte proporcional de acciones que forman el índice bursátil al que el contrato de futuros esté referenciado.
Para evitar esto último, se creó la figura denominada ROLL OVER, mediante la cual el trader puede cambiar su contrato de futuro que vence por otro contrato de futuro de vencimiento posterior. De esta forma, el trader puede mantener su contrato de futuros de forma indefinida, si así lo desea.
El roll over deberá llevarse a cabo antes del final de la sesión bursátil en que tenga lugar el vencimiento del contrato de futuros, no existiendo limitación en cuanto al número de veces que puede llevarse a cabo. Así, por ejemplo, en el supuesto de un trader que mantiene una posición vendida sobre un contrato de futuros de Telefónica, utilizado como cobertura de un paquete de acciones del mismo valor, podrá "rolar" su contrato de futuros tantas veces necesite, mientras se mantenga comprado en el paquete de acciones de Telefónica.
El roll over, evidentemente, tiene un coste, toda vez que para llevarlo a cabo debemos deshacer la posición que manteníamos y volver a retomarla nuevamente -es decir, siguiendo con el anterior ejemplo de Telefónica, si estábamos vendidos con un contrato de futuros en Telefónica, deberemos comprar otro contrato de futuros para cerrar nuestra posición vendida y volver a vender, a continuación, otro contrato de futuros para volver a estar cortos o vendidos-.

Dicho coste podemos fijarlo en dos vertientes:

1. El coste en comisiones derivado de la doble operación de venta y compra.

2. El gasto en slippage o deslizamiento entre el precio de entrada y salida de la nueva operación toda vez que, es difícil que el trader consiga efectuar la operación sin deslizamientos. En estos supuestos, la cuantía del deslizamiento puede variar fuertemente en función de los conocimientos y pericia del trader -e incluso no debemos descartar que a veces, el slippage pueda favorecernos-

Así, un trader experimentado, ayudado de las herramientas que ofrece el análisis técnico, podrá minimizar al máximo el slippage, e incluso, podría verse beneficiado por el mismo, consiguiendo algún beneficio adicional. Esto suele ocurrir cuando no se lleva a cabo el roll over de manera simultánea sino cuando el trader cierra su negocio y abre el siguiente, alertado por el análisis técnico, en una posición más ventajosa que la que tenía antes de efectuar el roll over.

El mejor momento para llevar a cabo el roll over suele coincidir con los últimos días previos al vencimiento del contrato de futuros, pues es en ese momento cuando alcanza mayor liquidez el contrato de vencimiento posterior, reduciéndose al mínimo las diferencias entre precios de compra y venta del contrato de futuros de vencimiento posterior. Por ello, es mejor no esperar hasta el último día del vencimiento para llevar a cabo el roll over porque en tal supuesto nos veremos obligados a sufrir en contra el deslizamiento que exista en ese momento o cerrar nuestra posición a toda prisa.



martes, 10 de febrero de 2009

LOS FUTUROS COMO INSTRUMENTOS DE COBERTURA

Podemos definir el contrato de futuro financiero como un contrato o acuerdo vinculante entre dos partes: comprador y vendedor para intercambiarse un determinado activo financiero, en una fecha futura y a un precio fijado en el momento de la formalización del contrato.
Al tratarse, por tanto, de un compromiso a ejecutar en una fecha futura, no es necesario el pago del principal.
No existe, en el momento de formalización del contrato, transferencia de la propiedad del activo financiero, aunque si se producen los efectos económico-financieros equivalentes.

Cuando hablamos de futuros y nos planteamos su uso, podemos comprobar que los mismos pueden ser usados como productos de inversión, de especulación o de cobertura de otras inversiones que tiene el trader en su cartera de inversión.

En este tercer supuesto, el inversor puede minimizar el riesgo de su inversión en renta variable mediante la negociación de un contrato de futuros. Así, por ejemplo:

Un trader puede comprar un paquete de 1.000 acciones de BBVA. Para cubrir esa inversión puede vender tantos contratos de futuros sobre acciones de BBVA como acciones tenga en su poder, de forma que los resultados de ambas inversiones -la de las acciones y de los futuros- se compensen mutuamente. De esta forma, el trader, con los contratos de futuros, cubriría las posibles pérdidas que pudiera sufrir su cartera de acciones de BBVA con el beneficio obtenido con la posición vendida o bajista de los futuros.

La principal característica del contrato de futuros, como ya hicimos mención en un blog anterior es su alto grado de apalancamiento financiero. Es decir, el trader no invierte la cantidad total del precio del contrato de futuros sino tan solo una pequeña parte de su precio que se denomina "garantía". Esta característica de los contratos de futuros es la que hace factible su aplicación como producto de cobertura de otras inversiones, toda vez que el trader que hace uso de un contrato de futuros para cubrir su inversión en renta variable, tan solo tendrá que desembolsar una pequeña suma -la garantía- para cubrir su cartera de renta variable.